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  • ¿Y por qué no?

    marzo 7th, 2020

    – ¿Mermelada con chipotle? ¿Quién les dijo que sabía rico?

    – ¿Y por qué no? – respondo mientras algo se prende en mis adentros. No tiene que ver con si la combinación es o no rica. Es el malestar provocado por ese cuestionamiento, que por su tono, es en realidad solo el disfraz de una rotunda afirmación. Es la pretención de una verdad absoluta de alguien que se cree la única autoridad.

    Cuando hablamos de comida, ¿cuántas han sido las personas que se atrevieron a transgredir las convenciones de su tiempo para producir, mejor o peor pero al fin y al cabo, algo nuevo? ¿Existe un límite? Algunos, como Yuval Harari, aplican como máxima que si la naturaleza lo permite entonces es válido, no hay nada de antinatural en eso. Bajo ese criterio muy pocas cosas, quizá las que solo viven en nuestra imaginación, son imposibles.

    En la realidad y sobre todo en nuestros días, establecer límites en los que una gran mayoría este de acuerdo se ha vuelto sumamente complejo. Nunca fue más cierta aquella frase de que «cada cabeza es un mundo». Y por mucha libertad que se otorgue, parece ser que en una sociedad civilizada algunos límites siempre tendrán que existir. Además, como no todos estaremos de acuerdo, la tolerancia y estar a veces dispuestos a ceder, también se vuelven necesarios.

    ¿Qué criterios usan para definir sus límites? Quizá la elección o invención de alimentos sea algo trivial, podríamos pasar a un tema un poco más controvertido como la música y sin duda hay temas complejamente más profundos como la eutanasia, el aborto, la sexualidad, política, por mencionar unos pocos.

    En mi caso personal, pienso que siempre tiendo a mantenerme en un punto intermedio. Mis elecciones por lo general se toman bajo un principio pragmático. Dice Pablo de Tarso que se nos permite cualquier cosa pero no todas nos convienen (1 Corintios 6:12) y creo que es muy cierto al momento de elegir. Otro principio que uso mucho es el de evaluar las cosas por sus resultados (sí, claramente pragmático). Bajo este criterio el único inconveniente es que a veces hay que dejar que las cosas sencillamente ocurran, sin embargo a veces solo se cuenta con una oportunidad. ¿Podría servir la experiencia de alguien que pasó por lo mismo? Seguramente si.

    Finalmente, contrario al pensamiento que hoy abunda sobre la búsqueda de la felicidad personal, siento que yo soy más partidario de las causas comunes y la búsqueda del bien mayor. Si bien la mayoría de las veces ambos objetivos convergen, en otras ocasiones uno tiene que renunciar a ciertas cosas o bien sembrar con la seguridad (o quizá el sentido de satisfacción) de que otros serán los que cosecharán los resultados. Algunas luchas y batallas son tan grandes que rebasan nuestras vidas pasajeras, disfrutamos hoy las cosas por las que otros vivieron y murieron, y el tiempo dirá qué les dejaremos a los que vienen después de nosotros.

  • Mi 2019 en libros

    enero 2nd, 2020

    Para los que me tienen en Goodreads, pueden ver detalles del «Reading Challenge» aquí.

    ¿Qué leí (o escuché en el caso de audiolibros) este 2019?

    1. ¡Sálvese quien pueda! – Andrés Oppenheimer
    2. New Family Values – Solomon Andrew
    3. Mi Historia – Michelle Obama
    4. Textos fuera de contexto – Coalición por el evangelio, Jairo E. Namnún, Steven Morales
    5. Umami – Laia Jufresa
    6. La muerte del comendador, Libro 1 – Haruki Murakami
    7. Papá, ¿dónde se enchufa el sol? – Antonio Martínez Ron
    8. What Happens Next? Conversations from MARS – Adam Savage
    9. The 3-Day Effect – Florence Williams
    10. Estambul: Ciudad y recuerdos – Orhan Pamuk
    11. Creatividad, S. A., Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá – Ed Catmull
    12. Mátame Eternamente – Francesc Miralles
    13. Cambiemos el mundo: #huelgaporelclima – Greta Thunberg
    14. Imperios y espadazos: Una historia de la Antigüedad para no aburrir – Andoni Garrido Fernández
    15. The X-Files: Cold Cases – Joe Harris
    16. Biblia de Jerusalén

    Alcancé mi objetivo de 14 libros para este año. Para el 2020 me he puesto la meta de 15 libros, en especial porque quiero poner énfasis no solo en leer por romper un record, sino también por extraer algo más y hacer un análisis más detallado.

    A continuación la selección de mis favoritos de 2019:

    ¡Sálvese quien pueda! – Andrés Oppenheimer

    Los nubarrones del desempleo masivo como consecuencia de la automatización han estado presentes desde el surgimiento de esta última. Y si bien efectivamente esta ha desplazado trabajadores, nunca se han cumplido las profecías catastróficas que se auguran sobre ella, en parte porque la automatización también ha creado la necesidad de nuevos empleos basados en nuevos roles y en parte porque esta nos ha liberado de tareas «mecánicas» y no en aquellas que requieren de creatividad y otras cualidades que se consideran exclusivas del ser humano. Sin embargo, como muestra Oppenheimer, esta situación esta a punto de cambiar y cuando lo haga, lo hará con cierto grado de crueldad.

    Sin embargo, hay razones para ser optimistas. En especial porque preeverlo nos permite reducir el impacto y tomar medidas adecuadas. ¿Cuál debería ser la mejor educación que pueda un joven del presente tener hoy para enfrentar el mañana? ¿Cómo debería prepararse para esa gran ola el trabajador actual? Y si la automatización efectivamente nos liberara de forma gradual del trabajo y nos pudiera asegurar el sustento diario ¿habría algo que objetar? Estas y otras inquietantes preguntas son las que el libro pretende resolver.

    Estambul: Ciudad y recuerdos – Orhan Pamuk

    Orhan Pamuk, Nobel de Literatura 2006, dice que mientras muchos escritores encuentran la inspiración para sus novelas viajando, él la encuentra permaneciendo en su ciudad materna: Estambul. Y quizá se debe a que esta ciudad concentra una gran parte de la historia de occidente y oriente.

    Otrora Bizancio y Constantinopla, Estambul es testigo del desfile de grandes civilizaciones y batallas. Cual vestigio de ellas, Pamuk describe la ciudad como «hüzün», palabra turca que significa «amargura», y es ese el sentir de cada rincón, del colectivo de sus habitantes, de la cotidianidad y de las miradas extranjeras que la visitan año tras año encontrando en ese sentir un atractivo quizá profundamente arraigado en el ser humano. Pamuk integra de manera exquisita su vida con el pasado y presente de la ciudad; «lector, muéstrame compasión y yo te daré honestidad» dice él y es justo eso lo que ocurre.

    Creatividad, S. A., Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá – Ed Catmull

    ¿El desgaste profesional (burnout) esta haciendo de las suyas? ¿Necesitas una fuente de inspiración? Quizá este libro pueda ayudarte, pues dice el autor que esta dirigido «a cualquiera que desee trabajar en un entorno que fomente la creatividad y la resolución de problemas».

    Si hubo una santa trinidad en la época dorada de Pixar, Ed Catmull formaba parte de ella al lado de Steve Jobs y John Lasseter. Antes de este libro, sabía nada de él y ahora me entusiasma mucho la idea de cómo un chico, estudiante de ciencias de la computación, logró sobresalir combinando la programación y la ciencia, junto con la administración y el arte. La narración de sus enseñanzas de vida junto con las anécdotas detrás del nacimiento y desarrollo de algunas películas que seguro están entre nuestras grandes favorita, hacen del libro sumamente recomendable.

    Biblia de Jerusalén

    Va a sonar cliché pero a todos les vendría bien leer la Biblia alguna vez en sus vidas, incluso a sus grandes detractores o los que se la pasan culpándola de todos los males de occidente. Cabe aclarar que, como deja evidencia Goodreads, leerla fue una tarea que inicié allá por 2013 y estuvo llena de grandes pausas y momentos de abandono. Además, esta versión de estudio contiene un extenso aparato de notas que honestamente no siempre leí.

    ¿Qué encontrará el lector de interesante? Desde una perspectiva legislativa, un aparato legal que dio forma a la mayoría de las constituciones actuales. De lado histórico una serie de encantadores relatos que si bien incluyen ingredientes milagrosos que pertenecen al terreno de la fe, no dejan de cautivar y aportar grandes lecciones. Desde el ángulo literario encontrará una belleza compleja que justifica el porque tanta gente a lo largo de los siglos y aún sin ser religiosa, le ha dedicado tiempo y energías en explorarlo. Después de eso, la verdad es que mi curiosidad ha quedado con deseo de conocer más.

  • La mano

    noviembre 25th, 2019

    La prosa narrativa de la Biblia hebrea […] cultiva ciertos enigmas profundos e inquietantes, se deleita en dejar a su público adivinando sobre los motivos y las conexiones, y, sobre todo, le encanta establecer ambigüedades entre la elección de palabras y la imagen en una interacción interminable que resiste una resolución clara.

    Robert Alter. La Biblia hebrea: una traducción con comentarios.

    Me he vuelto un entusiasta lector de Robert Alter y su análisis literario del Antiguo Testamento. El texto sagrado esta tan lleno de curiosidades que es inevitable que continúe siendo fascinante hasta nuestros días. El aspecto literario no es la excepción. Un caso sobresaliente es el uso constante de partes del cuerpo para referirse en forma de metáfora a otro tipo de nociones, lo que le otorga una belleza exquisita.

    Un claro ejemplo es la mano, que en el texto hebreo con frecuencia se usa para referirse a nociones como el poder, el control, la responsabilidad y la confianza. En los últimos capítulos del Génesis, concretamente del 37 al 50, y vistos desde esta óptica, la mano parece adoptar un protagonismo tan importante que incluso rebasa al patriarca Jacob y su familia, planteando una especie de historia paralela y subyacente donde los personajes de carne son solo herramientas para un propósito mucho más superior y profundo. La mano es ese poder o autoridad que se gana y se pierde, que cambia de dueño y que se reivindica. *

    A grandes rasgos el relato trata de la historia de José, el hijo de Jacob, y la serie de eventos que lo conducirán a Egipto, primero a él y al final también, a toda su familia, misma que se convertirá en la nación de Israel. El telón se cierra dejando el relato preparado justo para el siguiente libro: el Éxodo.

    Aqui es donde Robert Alter explica que muchas versiones de la Biblia cometen el error de usar la traducción como un vehículo para explicar, más que representar el mensaje original en otro lenguaje. Algunas de estas versiones, en el caso del relato citado, sustituyen estas metáforas por otras expresiones modernas que quizá resulten más familiares y digeribles al lector, pero que sacrifican gran parte del sentido literario del texto y hasta lo debilitan. Por otro lado, si uno acude a una versión que ofrezca un buen balance entre conservar el sentido literal a la par de una buena traducción, la belleza del relato se magnifica.

    Pensemos en el uso de la mano más evidente en este relato, «la mano de Dios«, que ejerce su poder y autoridad para conseguir lo que él desee. José, el hijo amado de Jacob, tiene enigmáticos sueños que insinúan que jugará un papel importante en el futuro. Curiosamente su destino de inmediato se vuelve trágico: termina vendido por sus hermanos como esclavo a Egipto, es acusado injustamente de intentar violar a la esposa de su amo Potifar, un oficial de la corte del Faraón, y termina finalmente en la cárcel. Sin embargo el relato dice que Dios hacía «que todo lo que [José] efectuaba tuviera éxito en su mano«. Esta aparente serie de injusticias son solo el mecanismo que conducirá a José al puesto que sus sueños profetizaban, pero en el fondo apunta a algo mucho más trascendente en los planes divinos.

    La prisión, pone a José en contacto con el copero del Faraón quien purga una condena. José, quien goza del favor de Dios, le interpreta al copero un sueño y le dice que será devuelto a su puesto ante Faraón, cosa que efectivamente sucede. Luego, Faraón tiene unos sueños que le angustian y por consejo del copero manda a traer a José para que se los interprete. Uno de dichos sueños es el famoso de «las vacas flacas», expresión que se conserva hasta nuestros días para expresar un periodo de escasez y crisis económica. El significado de los sueños es que se avecina un hambre terrible y por tanto, Faraón debe apresurarse a reunir todo el alimento posible. Impresionado por la sabiduría de José, el Faraón lo pone a cargo de dicha misión, se quita el anillo de sellar de su mano y lo pone en la mano de José, nombrándolo segundo en autoridad. Los sueños de juventud de José parecen ahora tomar forma y lo que ocurre a continuación le disuelve todas las dudas.

    El hambre se extiende más allá de Egipto y alcanza las tierras donde moran Jacob y el resto de los hermanos de José. Ahora estos llegan a Egipto en busca de alimento. José los reconoce de inmediato, pero ellos no reconocen a José puesto que han pasado algunos años y además ahora él viste, se arregla y habla como egipcio. Para comprobar si sus hermanos han cambiado, José pone en marcha una hábil treta que pone a sus hermanos en apuros pero al final deja ver su sincero arrepentimiento. José finalmente no logra contenerse, les revela toda la verdad en medio de lágrimas y hay un feliz reencuentro de toda la familia que es mandada a traer a Egipto mientras concluyen los últimos años de hambre. Al ser un texto religioso, queda claro que la intención es revelar un plan divino detrás de toda esta historia: Dios da el poder y la autoridad a quien él elija y establece el mecanismo para cumplir su propósito y sus promesas. Su mano esta presente en todo momento.

    Otras expresiones alusivas a la mano aparecen a lo largo del relato. Cuando los hermanos de José conspiran para intentar matarlo, Rubén, el hermano mayor, intenta librar a José «de las manos ellos» y les pide que «no pongan sobre él mano violenta«, es decir, que no se hagan culpables de asesinato. Cuando sus hermanos desisten y lo venden como esclavo, indican que se han librado de toda culpa o responsabilidad al decir «no este nuestra mano sobre él«. En casa de Potifar, este le pone a José toda su casa «en su mano«, es decir le cede el control completo y José repite lo mismo cuando la esposa de Potifar intenta seducirlo: mi amo ha puesto todo en mi mano, excepto a ti.

    Otras interesantes referencias aparecen en un relato un tanto perturbador que irrumpe la historia de José, pero que visto desde la óptica de «la mano» parece tener sentido. Judá, otro de los hijos de Jacob, se acuesta con su nuera Tamar (por cierto, el relato incluye la historia que dio origen al término onamismo) y después pretende darle muerte. Pero gracias a que Tamar conservar como garantía una serie de objetos que Judá portaba en su mano, logra finalmente conservar la vida. De este suceso, Tamar acabará dando a luz gemelos. Durante el parto, uno saca la mano pero la vuelve a meter y es su hermano el que termina saliendo primero convirtiéndose así en el primogénito, lo cual en aquel tiempo jugaba un rol muy importante; pero en este caso lo es aún más, puesto que el primogénito en cuestión resultará ser Pérez, el antepasado del mismísimo rey David y por tanto también de Jesucristo (el Mesías para los cristianos).

    Incluyo por último dos ejemplos más, aunque el uso del término abunda en muchas más partes del relato. José tiene dos hijos: Manasés y Efraín. Cuando los lleva a bendecir con su ya casi ciego padre Jacob, este se equivoca y pone su mano derecha sobre Efraín, el hijo menor, y su mano izquierda sobre Manasés, el primogénito (la mano derecha tenía prioridad sobre la zurda, por tanto le correspondía al primogénito). Pero no es una equivocación, sino un destino que Jacob en términos proféticos pronuncia al decir que «el menor llegará a ser más grande que el mayor». Por último, en su lecho de muerte, Jacob manda a llamar a José y le pide que le prometa que no lo enterrará en Egipto, sino que lo llevará a la tierra de sus antepasados. Para ello le pide a José que coloque su mano debajo de su muslo (Alter sugiere que la mano se ponía cerca de los genitales o que incluso podía implicar sujetarlos), una postura que al parecer se adoptaba ante los juramentos, pero que a la vez indicaba sujeción a quien se le consideraba una autoridad. Cuando su padre muere, José cumple su voluntad.

    El concepto de la mano con esa idea de poder o control que con frecuencia esta un nivel arriba de los seres humanos, continúa muy presente hasta nuestros días. Por ejemplo, en el siglo XVIII, Adam Smith acuñó el término de «mano invisible» para referirse a una idea que con frecuencia se suele interpretar como las supuestas fuerzas reguladoras que permiten establecer un equilibrio en una economía de libre mercado, aunque artículos como este indican que esa no solo es una visión simplista, sino hasta equivocada de lo que Smith quería decir.

    La lista de ejemplos abunda y podría continuar indefinidamente. Queda claro que la metáfora es tan sutil como práctica , que ha sobrevivido al paso del los tiempos.


    * La propuesta tiene un parecido a la expuesta por Borges en «El sueño de Coleridge» (Jorge Luis Borges, Otras inquisiones). Los seres humanos son solo individuos con fecha de caducidad, la ideas, por el contrario, sobreviven al paso del tiempo. Ese espíritu de las idea puede verse como un caballero omnisciente que se vale de los los escritores para persistir en el tiempo.

  • La libertad por un beso

    noviembre 1st, 2019
    Escudo de Aguascalientes

    En el escudo de Aguascalientes es curioso encontrar unos labios debajo de una cadena. El elemento alude a una leyenda que supuestamente hace referencia a cómo Aguascalientes obtuvo su independencia de Zacatecas en 1935.

    La historia dice que doña María Luisa Fernández Villa, esposa de Don Pedro García Rojas (quien se convertiría en el primer presidente de Aguascalientes), negoció la independencia del estado durante una visita del general y para ese entonces presidente Antonio López de Santa Anna por medio de un beso.

    La leyenda sobrevive. En uno de los murales del Palacio de Gobierno de Aguascalientes aparece Santa Ana entregándole a una mujer en postura sospechosa una paloma que sostiene en su pico el mensaje: «Libertad de Aguascalientes».

    Mural en el Palacio de Gobierno de Aguascalientes

    En otro mural en el Palacio de Gobierno de Zacatecas, se observa el estado de Zacatecas mientras la mano de Santa Ana en forma de garra retiene el estado de Aguascalientes que en el centro muestra los mismos labios del escudo antes mencionado.

    Fantasía o realidad, ¿cuántas decisiones políticas se habrán negociado con la calentura de los políticos más que con el uso de la razón?

    Gracias a Samuel Molina, hidrocálido y gran amigo por la historia.

  • Jesusa

    septiembre 11th, 2019

    Me cuenta mi padre la historia de Jesusa, la hermana de mi abuelo paterno, quien fue el que se la contó a él.

    Supuestamente había un toque sobrenatural en ella por el grado de madurez que reflejaba a su corta edad. En una época en la que la crianza se impartía a golpes, mi abuelo decía que entre todos sus hermanos, solo a Jesusa su padre la tomaba en serio. Y cuando su padre se tuvo que ir a trabajar a Chihuahua, fue a Jesusa a quien se llevó a sus escasos 5 años. Y resulta que a esa edad, Jesusa le hacía de comer, le lavaba y le atendía.

    Casi igual de inverosímil resulta la historia de su muerte. Alrededor de sus 16 años, Jesusa pide ir a la Basílica, la Antigua. A la salida sus padres, como acostumbra la mayoría de los visitantes, deciden detenerse a la orilla del camino aún polvoriento y lleno de maleza para prender lumbre y comer. Durante la comida Jesusa se desvanece. Para los creyentes solo hay una respuesta: la Virgen se la ha llevado.

    Le digo a mi padre que si la historia es cierta, aparte de la explicación sobrenatural solo se me viene otra a la mente. Quizá aquella niña era superdotada, y vivía en una época en la que resultaba imposible diagnosticarla.

  • ¿Qué sigue? Conversaciones desde MARS (1 de 3)

    marzo 25th, 2019

    El siguiente es un resumen del audiolibro «What happens next? Conversations from MARS».

    Chapter 1: Going to MARS.* (Camino a MARS)

    * En inglés "Mars" es Marte, por lo que la frase es un juego de palabras.

    M.A.R.S. son las siglas de Machine Learning (Aprendizaje de Máquinas), Automation (Automatización), Robotics (Robótica) y Space Exploration (Exploración Espacial). Se trata de un evento anual organizado desde 2016 con absoluto secretismos por Jeff Bezos, el dueño de Amazon, al que solo se asiste por invitación. Con los años, este evento que reúne brillantes mentes selectas – sean científicos, ingenieros o artistas – se vuelve más público. La invitación para este 2019 ya esta abierta. Su objetivo es compartir e intercambiar conocimientos, inspirar y discutir sobre el futuro y los grandes problemas de la humanidad.

    Adam Savage en uno de sus trajes

    Adam Savage, quien dirige el relato y es famoso por su conducción en Cazadores de Mitos (MythBusters), introduce el capítulo hablando de los trajes que presentará como invitado al evento. Se tratan, en su mayoría, de réplicas de trajes espaciales tanto de misiones reales como de películas de ciencia ficción: «2001: Odisea del espacio» y «Alien». Para Adam, cada traje y su diseño está impregnado de humanidad porque es un reflejo de la creatividad de nuestra especie.

    Chapter 2: Encode Your Best Life. (Codifica tu mejor vida)

    Pedro Domingos

    Pedro Domingos, profesor de ciencias de la computación en la Universidad de Washington y autor del libro «The Master Algorithm», nos dice que no hay razón para ceder a los miedos de que estamos perdiendo el control sobre la tecnología (como cuando vemos escándalos del tipo Cambridge Analytica). Como ejemplo, nos habla del Aprendizaje de Máquina (Machine Learning), un campo de la Inteligencia Artificial (I.A.), que con frecuencia pasa desapercibido pero ya forma parte de nuestras vidas en campos hasta insospechados. El miedo de que en algún momento, al estilo Skynet, alguna I.A. se vuelva autoconsciente y tome el control del mundo resulta demasiado remoto porque la I.A. dista mucho de parecerse a la mente humana y por tanto dicho escenario está tan lejano que resulta improbable.

    Si hay algo que en verdad representa una preocupación, eso serían los objetivos humanos a los que sirven las I.A.s actuales. Un chatbot de Microsoft tiene que ser apagado después de un día de funcionar por volverse «racista». Su «conducta» no es producto de una rebelión sino un objetivo definido por sus creadores: aumentar su visibilidad en Twitter. Cosa que el algoritmo consiguió con sus encendidos comentarios. Los algoritmos de Amazon te recomiendan productos porque quieren maximizar ventas, los de Facebook quieren que pases más tiempo en su red. Si un adulto se engancha, ¿qué se puede esperar de un niño que no consigue desprenderse de un videojuego? El problema no es la IA, el problema somos nosotros.

    Entonces, ¿podríamos definir mejores objetivos para las I.A.s? Sí. Podemos definir objetivos personales tales como aumentar la cognición, la curiosidad y la empatía. Podríamos definir mejores objetivos como sociedad. Y eso es justamente lo que están haciendo gente como Mickey McManus, un investigador de la compañía Autodesk (la empresa detrás de 3D MAYA) y Kate Compton, quien se define así misma como una extraña futurista, y está muy interesada en que en el futuro los algoritmos trabajen para nuestro bien y jueguen roles de entrenadores de vida, maestros y guías. Visto desde esa óptica, los algoritmos con los objetivos correctos, trabajarían para nuestro bien.

    Chapter 3: Technology Is a Superpower. (La tecnología es un superpoder)

    Dava Newman en uno de sus trajes

    Dava Newman trabaja en un traje espacial que resulte en una mejor experiencia para astronauta y que sea lo más parecido a la ropa. Si tan solo pensamos que debe resistir la presión, el reto es enorme; sin embargo, de conseguirlo sus aplicaciones no estarían limitadas al espacio exterior, podrían tener aplicaciones en los deportes, podrían convertirse en nuestra ropa diaria o podrían ayudarnos a ser una especie de superhéroes.

    Oren Etzioni

    Pero los avances no se limitan al campo físico, sino también a la mente y el ayudarle a aprender más rápido. Oren Etzioni, el director ejecutivo del Instituto Allen (por Paul Allen, co fundador de Microsoft) y cuyo lema es «AI for the common good»  (IA para el bien común), nos habla del proyecto Semantic Scholar que es un servicio inteligente de búsqueda de artículos científicos que combina Aprendizaje de Máquina, procesamiento del lenguaje natural, Visión de Máquina (Machine Vision) y análisis semático para mejorar los resultados de búsqueda.

    Chapter 4: The Problem With A.I. Might Be Us. (El problema con la I.A. podríamos ser nosotros)

    Dice Kate Compton que cuando le gente intenta definir la I.A. explica algo que suele estar «entre un martillo y un ejército de abejas». Quizá nuestro problema radica en que la hemos atropomorfizado tanto, pero la I.A. es joven y resulta apresurado decir en qué se convertirá. Pedro Domingos añade que en varios campos las computadoras ya son más inteligentes que nosotros y eso no es necesariamente malo, sino lo contrario. Al hablar de velocidad, el hombre no va por la vida intimidado de que un caballo le supere. En realidad, por años utilizamos dicha ventaja para nuestro beneficio. De igual forma, las I.A.s nos han superado hoy en la resolución de ciertos problemas pero esto, en vez de ser una competencia, ha sido un trabajo en equipo y eso es bueno.

    Tal como los seres humanos usaron la velocidad del caballo, que supera a la humana, a su favor, lo mismo ocurre con la I.A., estamos haciendo equipo.

    Lo que si debe quedarnos claro es que somos nosotros los que definimos los objetivos y que si queremos robots asesinos, entonces los tendremos. En el futuro inmediato los problemas más preocupantes con respecto a la I.A. son los relacionados con la privacidad, la pérdida de trabajos por la automatización y los algoritmos sesgados (prejuicios humanos traducidos a código sea de manera voluntaria o involuntaria). Algunos han sugerido organismos parecido al FBI que regulen y revisen algoritmos, pero ¿quién tendría el control de dichos organismos? Ni la iniciativa privada, ni el gobierno parecen buenos candidatos. A esto habría que agregar que dado que como humanos no hemos logrado ponernos de acuerdo en un comportamiento ético universal, difícilmente podemos esperar que eso mismo suceda en los algoritmos. En conclusión, el futuro de estas tecnologías depende enteramente de nosotros. 

  • Tres propósitos para 2019

    enero 10th, 2019

    Quiero empezar aclarando algo: esto no es la clásica lista de deseos. No hay nada mal con ello, de hecho espero que tengas una y que incluya cosas como la dieta, el ejercicio, viajar y aprender. Lo que quiero proponerte aquí es algo distinto. Son tres sencillas cosas que a mi consideración le urgen a la humanidad y que el día de mañana podrían volverse hasta indispensables.

    1. Cultiva una planta.

    Combatir la ansiedad y el sedentarismo de mi trabajo desde casa, junto con el intento de reducir costos y ser autosuficiente en algunos productos del campo me llevaron a tratar de tener un huerto. No lo conseguí, pero descubrí que todos podemos y deberíamos de intentar cultivar algo en casa así sea decorativo o comestible. No solo por moda, como reportaron algunos mercados de plantas en 2018, sino también para valorar el alimento.

    Una de las cosas que más te asombra cuando cultivas es el poder prolífico de las plantas al grado de pensar que es su única misión. Semilla, tierra, agua y sol; receta simple. La combinación de estos ingredientes resulta en productos de propiedades poderosas. Luego, en algún punto, te das cuenta de lo frágil que puede ser romper el equilibrio.

    En este momento me declaro un sembrador entusiasta que encuentra placer y distracción sembrando y experimentando con plantas de todo tipo. Gozos y decepciones, aprendizaje a prueba y error. No he alcanzado la autosuficiencia y me queda claro que no lo conseguiré. Tampoco parece justo el tiempo y recursos invertidos, pero siento que ha valido toda la pena. No solo he aprendido mucho, también ya no veo con los mismos ojos esa porción de ensalada que se va a la basura o el par de vegetales arrugados que han quedado olvidados en el refrigerador esperando podrirse. Cultivar ha ampliado mi visión sobre los productos que nos llegan a la mesa y, con algo de perspectiva, uno consigue opiniones más imparciales y realistas sobre los mercados locales, los alimentos orgánicos y hasta los transgénicos.

    2. Reduce desechables, recicla más.

    El manejo de los desechos al final de una fiesta debe ser una de las cosas más ineficientes que hacemos los humanos: iniciamos con un par de paquetes de platos y vasos desechables y terminamos con dos enormes bolsas de basura. Hace algunos años encontré en el ejemplo de una familia una práctica y sencilla solución: antes de tirar hay que volver a separar. En una bolsa se tiran los desechos de comida y en otra se vuelven a colocar apilados y ordenados los desechables. Por engorroso que suene, un par de intentos bastan para darse cuenta que el procedimiento es sencillo y vale la pena.

    ¿Pueden creer que existen familias que usan diario utensilios desechables para evitarse lavar trastes? Algunos lo justifican diciendo que se ahorra agua. Los desechables podrían ser un ícono perfecto del capitalismo: son baratos, nos ahorran tiempo y nos hacen la vida más sencilla. Desafortunadamente también se han vuelto un problema. Especialmente porque su tiempo de uso es mínimo pero su tiempo de desintegración puede medirse hasta en siglos. En lo que se producen alternativas más amigables con el ambiente, debemos limitar su uso lo más que se pueda. Hay muchas cosas que se pueden hacer; dependerá del lugar y las circunstancias de cada persona poder implementar unas u otras, pero cualquier idea que vaya en esa dirección es bienvenida.

    En mi caso, hace un año me hice de platos y vasos reutilizables que usamos en las fiestas familiares. En términos económicos puedo decir que la «inversión» se ha recuperado, pero a la vez me da gusto poder reducir un poco las cantidades obscenas de basura que generamos a diario en la ciudad. También he ido adoptando medidas para reducir bolsas de plástico y desechables que te dan cuando compras tu comida. Además, en casa reciclamos el papel, el aluminio y el PET. Los desechos orgánicos a veces los utilizamos para la composta de las plantas. Implementar estas medidas parece difícil al principio pero pronto se ven los beneficios. Pese a ello no faltará quien te diga que no conseguirás nada si los demás no lo hacen. No te des por vencido. Estoy convencido que pronto seremos mayoría, no solo porque sea optimista, sino también porque quizá mañana ya no nos quede de otra.

    3. Aprende de manera diferente.

    Después de leer «21 lecciones para el siglo XX1» y continuar con «!Sálvese quien pueda!», me parece que una de las mantras que resuena con más intensidad en mi cabeza es: «Nunca dejes de aprender». Aunque la frase suena obvia y podría ser válida en cualquier época, hay algunas situaciones peculiares de nuestro tiempo que la hacen especial.

    La educación ahora mismo es motivo de debate pues, aunque casi todos estamos de acuerdo que los modelos escolares están quedando obsoletos, no resulta tan claro cómo deberían de ser los nuevos. Por ello quizá no sorprende la cantidad en aumento de padres que están buscando alternativas a dichos modelos. Por ejemplo, la memorización era muy apreciada en años pasados, pero no parece ser la respuesta más adecuada en un mundo donde tenemos exceso de información y actualizaciones continuas. Por si fuera poco, las profesiones se están volviendo multidisciplinarias, otra razón por lo que ya no basta aprender de memoria. Además, si nunca queremos dejar de aprender, vamos a necesitar también de habilidades para manejar la frustación y otras emociones que son producto del ritmo acelerado que vivimos.

    ¿Qué te propongo? Que pruebes con nuevas formas de aprender. No importa si eres estudiante o una persona de 80 años. ¿Has probado aprender algo mirando videos de YouTube? ¿Has probado un curso en linea en plataformas como Coursera o Edx? ¿Has probado leer más libros electrónicos o audiolibros? El darles una oportunidad te hará ver que tenemos algunos obstáculos mentales que quieren continuar haciendo las cosas de la misma manera. Es el resultado de una especie de molde (que tuvo su razón de ser) al que fuimos acostumbrados. Quien se resiste, por ejemplo, a dejar los libros físicos quizá nunca descubra las bondades que ofrecen los nuevos formatos.

    Estamos a tiempo. El mayor miedo de la automatización no es que te quedes sin trabajo (eso hasta podría ser una bendición), sino el que te vuelvas irrelevante.

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