Este es un breve resumen del libro:
Introducción
El siglo XX condujo al derrumbe del fascismo y el comunismo y parecía dejar libre el camino para que el liberalismo se terminara de asentar definitivamente en el siglo XXI; sin embargo sufrió un revés. La crisis económica de 2008 volvió a traer el discurso de muros y controles de acceso. Sucede en el momento menos oportuno. Estamos ante dos grandes revoluciones: la de la información y la biotecnología. Además enfrentamos problemas globales que exigen un mundo más unido que nunca. Pese a ello hay esperanza de que el modelo sobreviva y renazca recargado y fuerte. ¿La razón? Porque es el modelo más versátil que los humanos han desarrollado hasta ahora.
Parte I. El desafío tecnológico
1 Decepción. El final de la historia se ha pospuesto.
El relato liberal celebra el valor y el poder de la libertad: derechos humanos, voto para todos, mercados libres, libertad de expresión. Parece que desde 2008 el relato liberal ha resultado decepcionante para muchos. El muro de Trump y el Brexit son la muestra más representativa. Por otro lado, el mundo se ha vuelto más complejo de lo que un humano puede comprender. Nos enfrentamos a un colapso ecológico y la disrupción tecnológica y ambos requieren de acciones globales. La automatización puede conducir a la irrelevancia del individuo, el elemento fundamental del liberalismo. ¿No volverá esto al liberalismo también irrelevante?
Sin embargo, es muy probable que la humanidad no abandone el relato liberal, no solo porque sea flexible y haya soportado mejor que cualquier otro modelo diferentes obstáculos, sino también porque no tenemos otro. Tenemos que hacer dos cosas: actualizar el relato liberal y disminuir nuestro pánico. Es mejor decir «No sé lo que va a pasar» a asumir con arrogancia que estamos ante un inevitable colapso.
2 Trabajo. Cuando te hagas mayor, puede que no tengas un empleo.
Desde el surgimiento de la automatización siempre ha existido el temor a ser reemplazados. La predicción se cumplió en parte porque las máquinas nos superaban en capacidades física pero no en las cognitivas. Sin embargo, esto poco a poco va dejando de ser cierto y las máquinas han comenzado a tomar los lugares de tareas que antes se consideraban exclusivas del ser humano tales como identificar sentimentos y tomar decisiones. Por si fuera poco, estos avances suelen incluir ventajas o capacidades que superar a las humanas, como la actualización instantanea o conectividad.
Aunque es posible que los gobiernos retrasen de manera deliberada el ritmo de la automatización, no la evitarán ni pondrán un frenarla por completo. La irrelevancia volverá un problema real que tendremos que sortear. Para ello quizá se adopten modelos semejantes al de la Renta Básica Universal que cubran las necesidades básicas del individuo, aunque primero deberemos contestar muchas preguntas e idear un modelo que resulte funcional y sostenible.
3 Libertad. Los macrodatos están observándote
El relato liberal considera la libertad humana como el valor más importante. La investigación sin embargo arroja cada vez más detalles sobre los procesos químicos y algoritmos que subyace detrás del libre albedrío y los sentimientos. La recolección de datos, incluyendo los biométricos, se esta combinando con el desarrollo de algoritmos informáticos que pueden aconsejarnos pero también dejan expuestos nuestros deseos, decisiones y opiniones hasta el grado de conocernos mejor que nosotros. ¿Hasta dónde intervendrán en el futuro dichos avances para la toma de decisiones y cómo afectará eso nuestro concepto de individualidad? En el caso de la IA (Inteligencia Artificial), más que preocuparnos de que se vuelva autoconsciente y tome el control, debemos preocuparnos por quiénes serán sus amos, pues los robots servirán fielmente a ellos. Siempre habrá el riesgo de que algoritmos inteligentes que sepan todo sobre nosotros o robots terminen en las manos de un gobierno autoritario.
4 Igualdad. Quienes poseen los datos poseen el futuro.
Pese a los beneficios, la globalización también ha crecido la desigualdad. El avance de la biotecnología podría aún acrecentar más esta diferencia creando clases completas de gente irrelevante. Un factor clave y urgente es regular la propiedad de los datos, de lo contrario corremos el riesgo de acabar con dictaduras digitales. Otorgar el derecho a una empresa, al gobierno o a nosotros mismos tiene cada una sus propias implicaciones.
Parte II. El desafío político
5 Comunidad. Los humanos tenemos cuerpo
Aunque la tecnología y las redes sociales nos han ido distanciando de nuestro cuerpo, seguimos dependiendo de él. Es importante primero entender esa realidad si queremos dar el siguiente paso: conseguir la unificación de la humanidad.
6 Civilización. Solo existe una civilización en el mundo.
Aunque en general se suele hablar de civilizaciones ubicadas en tiempo y espacio, la realidad es que solo existe una. A lo largo de la historia hemos sido testigos de un proceso de unificación humana. Quizá el mundo actual parezca dividido, pero la realidad es que a diferencia de hace 100 años, las naciones en general estan de acuerdo en los mismos protocolos diplomáticos y en leyes internacionales comunes. Que la humanidad halla sido capaz de esto es un acontecimiento digno de celebración. En ningún otro campo esta unidad se hace más evidente que en el económico. Nuestras rutinas cotidianas y nuestras riquezas económicas dependen de las mismas teorías económicas, las mismas compañias y bancos y los mismos flujos de capital.
7 Nacionalismo. Los problemas globales necesitan respuestas globales.
Que nuestra nación sea única, es válido para todas las naciones y es beneficioso tener esa idea, pero pensar que es suprema (lo que es mentira) es terreno fértil para conflictos. Solo podremos enfrentar los grandes problemas globales si tenemos una perspectiva global de la humanidad. Esto no significa que se requiere de un gobierno global, sino que las dinámicas políticas internas de los países e incluso las ciudades den mucha más relevancia a los problemas y los intereses globales.
8 Religión. Dios sirve ahora a la nación.
Las religiones han perdido relevancia al resolver problemas técnicos, porque la ciencia a resultado mejor, el enfermo puede o no orar, pero seguro acudirá al médico. También ha perdido relevancia al resolver problemas políticos, ahora las religiones adaptan su discurso a las teorías políticas o económicas vigentes, por ejemplo la teología de la liberación en Sudamérica o el Papa Francisco hablando del contra el calentamiento global en nombre de Cristo en su encíclica «Laudato si». Donde siguen ejerciendo una mayor influencia es al resolver problemas de identidad. Por ejemplo al mantener tradiciones, ritos y ceremonias pueden ayudar a preservar una identidad única. La religión no necesita extinguirse, al contrario, ha demostrado ser una gran herramienta y puede continuar siéndolo solo si consigue reducir las diferencias y hostilidades de nuestra civilización, cosa que no parece estar haciendo actualmente.
9 Inmigración. Algunas culturas podrían ser mejores que otras.
La inmigración plantea algunas de las cuestiones más difíciles de responder. Cuando un país acepta inmigrantes ¿hace un deber o un favor?, ¿tiene derecho a seleccionarlos o cerrar por completo su paso? ¿hasta dónde debe llegar la integración del inmigrante considerando los principios de libertad y tolerancia? ¿cuánto tiempo ha de pasar para que el inmigrante se convierta en miembro de pleno derecho en la sociedad? Como aún no existe una respuesta definitiva a estas preguntas, ninguna de las partes está actualmente a la altura de lo que se espera, porque ni siquiera esto último lo tenemos del todo claro.
Las bases biológicas y genéticas han permitido dejar atrás el discurso racista, pero lo hemos sustituido por el «culturismo», que en el contexto de Yuval se refiere a discriminar por términos culturales. La Unión Europea estableció todo un precedente al conseguir la unificación de diferentes naciones y razas y continúa siendo hoy el modelo de los derechos humanos; sin embargo también se esta tambaleando ante la llegada de nuevos inmigrantes que están poniendo a prueba los principios de sus cimientos. Si logra encontrar una fórmula, esta sin duda podrá adoptarse a nivel global.
Parte III. Desesperación y esperanza
10 Terrorismo. No nos asustemos.
Un tema que de manera inevitable sale a relucir cuando se habla de inmigración es el terrorismo. Debemos establecer una separación. El terrorista es en realidad tan débil que no puede librar una guerra, de modo que opta por montar un espectáculo teatral con la esperanza de provocar al enemigo y hacerlo reaccionar de una manera desproporcionada. No tiene nada que perder pero si puede ganar mucho pues con frecuencia la tormenta política que desatan resulta en beneficios para los terroristas y le da sentido a su apuesta.
Para lidiar con el terrorismo, el Estado debe centrarse en acciones clandestinas contra redes terroristas, los medios de comunicación deben evitar la histeria y mantener el asunto en perspectiva, y nosotros debemos mantener la imaginación en su lugar y aprender a controlar nuestro propio terror.
11 Guerra. Jamás subestimemos la estupidez humana.
Resulta menos probable que este siglo veamos guerras como las del siglo XX. A las potencial mundiales cada vez les resulta más complicado en gran parte al cambio en la naturaleza económica. Los principales activos económicos de nuestra actualidad son intangibles y un ataque armamentista vulnera poco dichos recursos. Aún así, nunca debemos subestimar la estupidez humana y dar por sentado que hemos superado la guerra.
12 Humildad. No somos el centro del mundo.
A todos nos vendría bien una dosis generosa de humildad. La gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia humana. Esto es falso. Al autor explora los orígenes evolutivos de la moral y la ética, y la necesidad de dejar de tratar despóticamente a los demás en nombre de Dios.
13 Dios. No tomes el nombre de Dios en vano.
Para cumplir el tercer mandamiento bíblico, deberíamos dejar de inmiscuir a Dios en asuntos mundanos. Yuval distingue entre el Dios de los filósofos que invocamos cuando nos cuestionamos los grandes enigmas del cosmos y del que sabemos nada, y del Dios que es un legislador severo del cual parecemos saber demasiado. La moral no significa «seguir los mandatos divinos» sino «reducir el sufrimiento», es posible encontrar bases naturales para la compasión universal.
14 Laicismo. Acepta tu sombra.
El ideal laico se basa en la verdad, la compasión, la igualdad, la libertad, el valor y la responsabilidad. Resulta que en la práctica también suele ser resultar inalcanzable, pues pone el listón ético demasiado elevado para la mayoría de la gente. Ni siquiera este está exento de dogmas, aunque algunos resultan beneficiosos. Al igual que las religiones, también tiene su lado oscuro, pero a diferencia de ellas, no le aterroriza sino que esta dispuesto a admitir sus errores y a corregirlos. También tolera identidades híbridas múltiples, la persona puede o no ser religiosa mientras acepte el mismo código ético seglar.
Parte IV. Verdad
15 Ignorancia. Sabes menos de lo que crees.
El liberalismo también basa su confianza en la idea de un individuo racional. Resulta que el ser humano es menos racional e individual de lo que creemos. La realidad es que pensamos en grupo y eso no ha sido necesariamente malo, más bien fue lo que nos ha hecho amos del mundo. El éxito ha sido tan efectivo que hoy una persona puede pasar por la vida ignorando demasiado. Profundizar en cualquier tema requiere tiempo, en particular el privilegio de perderlo. También requiere mantenerse alejado del agujero negro del poder que distorsiona inevitablemente la verdad.
16 Justicia. Nuestro sentido de la justicia podría estar anticuado.
La justicia también tiene raíces evolutivas. Implementarla en el mundo global es complejo pues implica no solo conocer de valores sino comprender profundamente las relaciones concretas de causa y efecto. Ante nuestra incapacidad solemos recurrir a 4 «soluciones»: 1) Minimizar el problema, reducirlo a dos partes, a dos individuos, a un lado bueno y otro malo. 2) Tomar una historia humana conmovedora, una muestra, para «englobar» todo el conflicto. 3) Recurrir a teorías conspiratorias imaginando poderosos individuos capaces de mover los hilos tras bambalinas. 4) Crear un dogma, depositar nuestra confianza en alguna supuesta teoría, institución o jefe omnisciente.
17 Posverdad. Algunas noticias falsas duran para siempre.
Puesto que el ser humano siempre ha dependido de crear y creer en ficciones, podría decirse que desde sus orígenes ha vivido en la posverdad. En la práctica el poder de la cooperación humana depende de un equilibrio delicado entre la verdad y la ficción. Sin embargo, en la actualidad vivimos inundados de propaganda y desinformación. Se proponen dos reglas sencillas para evitar el lavado de cerebro y distinguir la realidad de la ficción son: 1) Pagar por información fidedigna, si el lector consigue noticias gratis, posiblemente se deba a que él es el producto. 2) Hacer un esfuerzo por leer literatura científica relevante.
18 Ciencia ficción. El futuro no es lo que vemos en las películas.
El peor pecado de la ciencia ficción actual es que tiende a confundir inteligencia con conciencia. Ha hecho un mejor trabajo al contarnos el peligro de que se use la tecnología para manipular y controlar los seres humanos. Entre «1984» de Orwell y «Brave New World» («Un Mundo Feliz») de Huxley, el segundo es mucho más efectivo al demostrar que es posible controlar a la gente con mucha mayor seguridad mediante el amor y el placer que mediante el miedo y la violencia.
Parte V. Resiliencia
19 Educación. El cambio es la única constante.
El modelo educativo requiere urgentemente adaptación. El aprendizaje por memorización no tiene sentido en un mundo inundado de información. La gente necesita ahora la capacidad de dar sentido a la información, distinguir lo importante y combinarlo en una imagen general del mundo. Muchos pedagógos expertos piden que las escuelas enseñen las cuatro ces: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad. También será importante la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental.
El viejo consejo de «Conócete a ti mismo» será vital en una época destinada a hackear humanos. Las compañias están en una carrera para hackerte a ti y a tu sistema operativo. Si quieres conservar cierto grado de control de tu existencia personal y del futuro de la vida tendrás que conocerte a ti mismo antes de que lo hagan ellos. Para correr deprisa, no lleves contigo mucho equipaje. Deja atrás todas tus ilusiones. Pesan mucho.
20 Significado. La vida no es un relato.
Ni el universo ni los sentimientos humanos tienen sentido alguno. Es el humano el que le da sentido y para ello requiere de un relato. Todos los relatos que nos dan sentido e identidad son ficticios, pero los humanos necesitamos creer en ellos. Todos los relatos son incompletos pero para dar sentido requiere de al menos dos condiciones: darle al individuo un papel qué desempeñar y extenderse, no al infinito, sino más allá de mis horizontes (transencendencia). Hay que elegir sabiamente el relato.
21 Meditación. Simplemente, observemos.
La meditación como herramienta para mejorar el control de nuestra mente y de nuestras sensaciones corporales que son en última intancia la forma en que el individuo interactúa con el mundo. El sufrimiento no es una condición objetiva del mundo exterior, es una reacción mental generada por mi propia mente.
Yuval Noah Harari, 2018