Me acaban de decir que Twitter es inútil. ¿Qué opinan?
Ya sé que muchos de los blogueros que sigo y que tienen Twitter dieron su opinión. @Fire_Tony hasta le dedicó este post y este otro (UPDATE: los vínculos ya no existen) y @Cool_Acid expuso su teoría de porqué los blogueros dejan de postear cuando comienzan a twittear. (UPDATE: el vínculo ya no existe) Ahora me toca a mi exponer mi versión.
Empezaré diciendo que yo era uno de sus millones de detractores y que ni siquiera recuerdo en que momento se me ocurrió sacar mi cuenta, pero seguro fue por borrego. Poco a poco me fue enganchando aunque como no tengo un móvil desde donde pueda postear, la verdad es que mis opciones son limitadas. Sin embargo no voy a hablar de lo divertido que puede ser, sino de algunos características interesantes que desde mi punto de vista lo están volviendo un verdadero fenómeno social de nuestra siglo.
Una de las primeras cosas que captó mi atención de Twitter fue el papel que jugó en el terremoto de Costa Rica. Los usuarios le ganaron a los medios informativos y de pronto el evento se esparció como pólvora en la red social con cientos de «reporteros ciudadanos» posteando sus experiencias en tiempo real. Y lo mismo ha pasado con grandes eventos sean golpes de estado, la muerte de Michael Jackson (que casi tira el servicio por saturación), etcétera. Yo mismo fui testigo de esta característica cuando sucedió lo del asesino en metro Balderas. Aquel día @Marcodj inició el pitazo de que algo había pasado por Balderas (el andaba por ahi), me puse a revisar el periódico online y en breve comenzaron las primeras notas y le mandé el chisme de regreso. De paso les avisé a los de la oficina que quedaron sorprendidos.
El seguimiento de los eventos se logra en gran parte a los «trending topics» que enlista twitter, el top ten de los temas que más se están hablando. Para ello los usuarios pueden «resaltar» ciertos temas haciendo uso de hashtags (palabras antecedidas con un #) y es gracias a ellos que nuevamente Twitter vuelve a dar de qué hablar como un medio de expresión colectiva y el nuevo y moderno convocador de las movilizaciones. Dos ejemplos. El primero y quizá el más famoso en México es #internetnecesario que surgió luego de que se planteó la posibilidad de aplicar un impuesto especial al servicio de Internet. El movimiento cobró tanta fuerza que prácticamente todos los medios de comunicación tradicionales hablaron de él. Por varios estados se organizaron manifestaciones pacíficas como la del Parque Hundido aquí en el DF. No hay nada definitivo pero la mayoría concuerda en si este impuesto finalmente no se aprobó se debió en gran manera a lo que se inició con un inocente movimiento twitteriano. El segundo ejemplo es similar y acaba de darse en España con el rechazo al anteproyecto de Ley de Economía Sostenible que para muchos significaba un serio atentado a los derechos fundamentales en Internet. De nuevo miles se manifestaron en Twitter (y Facebook que también jugó su parte) y el resultado llegó a su clímax con una movilización frente al Ministerio de Cultura. Todo organizado a través de las redes sociales. Al final Zapatero salió a decir que «No se cerraría ninguna web» y finalmente tengo entendido que sigue sin aprobarse y dudo mucho que lo logre.
Lo que parecía una aplicación para ventilar trivialidades de pronto comenzó a ganar a «peces grandes» como adeptos. Empresas y organismos nacionales e internacionales. Figuras públicas. Tener Twitter esta de moda, sobre todo si eres un artista (@britneyspears, @coldplay), político (@Navarretecarlos, @m_ebrard), reportero (@Adela_Micha, @CarlosLoret, @Javier_Alatorre), empresario (@carlosslim, @eazcarraga), astronauta (@astro_jose) o hasta el mismísimo @Dios. No importa que tengas un agente que postee por ti, lo importante es dar la sensación de estar cerca de la gente. Por ello la mismisima @whitehouse de vez en cuando publica las fotos de Barack Obama en sus faenas. El acercamiento a algunos les ha traído serios problemas como a @Angelica_Rivera, la «peor es nada» del Peña Nieto a quienes sus jefes le pidieron que no hablara de más en Twitter sobre todo de sus proyecto (y mejor hizo privado su perfil). Y que decir de @fernandeznorona y sus constantes enfrentamientos en Twitter quien se enberrinchó tanto que cerró su cuenta y al final la volvió a abrir. Y no hay que olvidar que El Peje tuvo una tragicomedia similar, pero esta fue más por el lado de Facebook.
Es cierto que muchas de estas grandes compañías y figuras seguirán siendo distantes. De hecho muchos critican que por lo general las comunicaciones en Twitter son unidireccionales y que uno siempre oirá más no siempre será escuchado. Sin embargo en este peculiar acercamiento de vez en cuando tiene historias con finales felices y parece que cada vez es más seguido. Basta con leer algunos ejemplos de este artículo de @Nadia_Molina. Ella misma vivió estas bondades cuando se le ocurrió twittear el mal servicio que Avis (compañia que renta coches) le había dado. Lo que no se esperaba es que su twitt fuera a llegarle a @AvisMexico y que esta le respondería. Al final le reembolsó el dinero que discutía (aquí la historia a detalle).
Y muchos más le apuntan a ver a esta y otras redes sociales como organismos con vida propia (alimentados de miles de millones de usuarios), inteligencia colectiva con aplicaciones infinitas. Me viene a la mente un reciente experimento del MIT donde para estudiar estos mecanismos de colaboración se soltaron 10 globos en EU y ofrecieron 40 mil dólares al primero que diera una posición exacta de cada uno de ellos. La solución se tuvo en tan solo 9 horas, aunque algunos esperaban que fuera en menos tiempo. Y muchas ideas, buenas y malas. Algunos ya trabajan en programas para explorar las redes sociales e «intuir» o «predecir» información que el usuario no ha publicado pero que puede inferirse por otros datos. Asi estos programas podrían adivinar tu afiliación religiosa, preferencias políticas e incluso tu orientación sexual. Y claro está que esta información puede ser valiosa y usarse para muchas cosas tanto buenas como malas. De pronto a mi mente viene la muy fumada película de Eagle Eye.
A este mundo de posibilidades hay que añadirle siempre la posibilidad de que se caiga en malas manos. La importancia que ha cobrado Twitter también se ha visto reflejada en el incremento de ataques que ha sufrido. El más reciente y sonado fue el de la semana pasada cuando un autodenominado ciberejército iraní logró redireccionar la página y poner la aplicación fuera de la jugada por poco más de dos horas. El temor inmediato de muchos fue que pudieran haberse comprometido información privilegiada, aunque la compañia asegura que eso no sucedió.
Y seguro que habrá más. Cuando Twitter se concibió la idea era un microblog para indicar el estatus de una persona. Había que contestar la famosa pregunta: ¿Qué estas haciendo?. Es obvio que el plan no siguió la ruta esperada y tomó caminos que sus creadores seguramente jamás imaginaron. Hay que adaptarse a los cambios y Twitter lo ha entendido bien. ¿Qué estas haciendo? ya no es la pregunta adecuada y Twitter ahora sencillamente pregunta: ¿Qué pasa?
«¿Inútil?» – le respondo a Javier Alatorre. No lo creo. «¿De qué otra forma mas simple podría estarme comunicando contigo o con el mismísimo @Astro_Jose?»
P.D.: Wow, me admiro a mi mismo. Creo que oficialmente este es el post que contiene más vínculos que ningún otro jamás escrito en mi blog. Eso ayuda a explicar porqué me tardé tanto.
P.D. 2: Ahh y Twitter también me dejó conocer algunos alumnos de la ESCOM http://twitter.com/#/list/ray_iceman/escomipnmx