Me gustó esta cadena, no hay ninguna evidencia histórica que respalde que sea verídica, pero es interesante:
Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro Magno – rey de Macedonia, conquistador del Imperio persa, y uno de los líderes militares más importantes del mundo antiguo – convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:
- Que su ataúd fuese transportado por los más eminentes médicos de la época.
- Que fueran esparcidos por el camino hasta su tumba los tesoros que había conquistado.
- Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, a la vista de todos.
Uno de sus generales, admirado por tan insólitos deseos, le pregunto a Alejandro cuáles eran sus razones. Alejandro explicó:
- Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para mostrar que ni ellos tienen, ante la muerte, el poder de curar.
- Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
- Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos.
Una respuesta a “Tres Grandes Verdades”
Supongo que la mayoría de las personas vivimos ignorando estos hechos porque, de no hacerlo, no tendríamos una razón de vivir.
Creo que, si estas tres cuestiones rigieran nuestra existencia, entonces sólo nos daríamos a la tarea de vagar esperando el final, algunos no son tan pacientes, empero.
Una vez mi hermano me preguntó «¿qué caso tiene vivir si nos vamos a morir de todas formas?», pregunta difícil, sobre todo considerando que tiene 12 años que empieza a vivir su escepticismo adolescente. Mi mamá optó por responder «pues en algo nos tenemos que entretener».
Por otro lado, desde un punto de vista muy socialista, viviríamos mejor si todos estuvieramos conscientes de que de la señora Muerte nadie se escapa [ni Francisca, que tuvo suerte]; no se persiguieran riquezas y extravagancias porque «Nadie tiene derecho a lo superfluo, mientras alguien carezca de lo estricto» y que, de todas formas, no tiene caso acumular valores porque del otro lado empezamos de cero.
Por ¡ah! qué dificil no tener una computadora último modelo -sueño que jamás se nos hará realidad, por cierto-.
En fin, no más debraye y, qué bueno que te gusten mis categorías! Jajaja, no todas están en uso, pero ya lo estará XD.