La maldición del teclado QWERTY

Miguel me pasó una liga muy buena en uno de los comentarios donde hablaba del anumerismo. La liga es http://www.librosmaravillosos.com y en verdad que existen libro muy buenos. Ayer mientras leía uno de ellos me encontré la historia del teclado QWERTY, que es el teclado que actualmente usamos. Creo que ya anteriormente alguna vez me habia hecho la pregunta del porqué de la distribución de las teclas, pero nunca lo investigué, simple y sencillamente suponía, daba por hecho, que existían una buena razón.
FALSO!!! Como dice el libro y otras fuentes asi esta el relato de esta macabra tragedia.

Seguro que a ustedes, si es que son de mi generación, todavía les tocó conocer las máquinas de escribir mecánicas y sufrir para entregar sus trabajos escolares en ellas (si es usted un lector polluelo de las generaciones del Word para acá, haga click aqui para tener una mínima idea de lo que estoy hablando).

Pues resulta que las primeras de estas máquinas tenían las letras ordenaditas alfabéticamente, sin embargo dado que estas funcionaban a través de un mecanismo donde al oprimir una tecla se accionaba un pequeño martillo que dejaba la impresión en el papel y luego regresaba lentamente a su posición por mero efecto de la gravedad, resultó entonces que los dactilógrafos eran más veloces que el mecanismo y las teclas acababan atascadas. Fue aqui donde apareció Christopher Sholes que para dar solución al problema, en lugar de mejorar el mecanismo buscó la forma de como ganar tiempo para que los martillos regresaran a su lugar. La solución: poner en lados opuestos a pares de letras que en el inglés aparecen muchas veces juntas, como «sh», «ck», «th» «pr».  La solución se adoptó rápidamente en 1873 por los fabricantes (de hecho en sus inicios se le llamo teclado «lento») y los dactilógrafos no les quedó de otra más que aprenderlo.

Pero ahi no quedó todo, cuando llegaron los primeros ordenadores, que obviamente ya no trabajaban con el mecanismo de las maquinas de escribir, a fin de facilitar la adopción entre los dactilógrafos que venian de estas máquinas, la distribución de las teclas se conservó acabando asi de heredar y sentar en el trono a este teclado que efectivamente no es el más eficiente pero con el que ya llevamos una monarquía de 136 años.

Aunque el trabajo de Sholes se agradece, efectivamente surgieron propuestas con un poco más de investigación a fin de ofrecer teclados que logran máxima velocidad y eficiencia. Uno de ellos es el teclado simplificado o Dvorak aunque claro, a estas alturas parece bastante dificil que pueda si acaso ofrecerle la mínima competencia el malvado QWERTY.

Comentario curioso: Con las linea superior de teclas del teclado QWERTY se puede escribir la palabra typewriter. Al parecer no es una coincidencia, sino una idea que le sugirió el empresario James Densmore a Sholes.