Tacubaya, «lugar donde se junta el agua», nos remota con el simple hecho de oir su nombre a los tiempos prehispánicos de México. El hermoso pueblo de Tacubaya, lugar de eventos históricos y en sus buenos tiempos, también lugar de hermosos palacios, jardines y construcciones. ¿Qué pasó entonces con aquel hermoso lugar? Al caminar hoy por sus calles la sensación es completamente diferente. Los vestigios de sus casas coloniales en lugar de evocar las páginas de la historia resultan tristes y hasta deprimentes.
Pues bien, como afirma esta página, Tacubaya pudo ser un lugar más importante que él mismisimo Coyoacán o San Ángel. El declive comenzó al parecer a finales de los años 20, como producto de un proceso modernizador acelerado, veloz, pero con amplio descuido y prestando poca atención a la imagen del lugar. El resultado final: calles estrechas, edificios mal ubicados, tráfico abundante y la pérdida de identidad de lo que bien pudo ser un gran patrimonio de la nación.
Triste Tacubaya, pobre Tacubaya, lugar de descanso de nobles, virreyes, presidentes. Lugar del Plan de Tacubaya del 1857 que dio inicio a la Guerra de Reforma. A pesar de ello, cuando las lluvias abundantes acechan las oficinas y el agua comienza a escurrir por todos lados me hace recordar que Tacubaya sigue ahi, al menos en escencia y que seguirá siendo «el lugar donde se junta el agua».
Pese a los rasgos coloniales, las construcciones lucen apagadas

Las construcciones lucen deterioradas

¿Escuela o reclusorio? A fin de economizar, al parecer el gobierno decidió integar ambos servicios en uno solo: la Recluela, también conocida como el Escuesorio.

Lugares ideales para grabar la secuela de «El jinete sin cabeza»

Esta casa es solo la fachada, el resto de la construcción está literalmente cayéndose

Las calles son sumamente angostas. La nobleza colonial nunca imaginó que por las calles transitarían cosas un poco más anchas que los carruajes.
Pues bien, como afirma esta página, Tacubaya pudo ser un lugar más importante que él mismisimo Coyoacán o San Ángel. El declive comenzó al parecer a finales de los años 20, como producto de un proceso modernizador acelerado, veloz, pero con amplio descuido y prestando poca atención a la imagen del lugar. El resultado final: calles estrechas, edificios mal ubicados, tráfico abundante y la pérdida de identidad de lo que bien pudo ser un gran patrimonio de la nación.
Triste Tacubaya, pobre Tacubaya, lugar de descanso de nobles, virreyes, presidentes. Lugar del Plan de Tacubaya del 1857 que dio inicio a la Guerra de Reforma. A pesar de ello, cuando las lluvias abundantes acechan las oficinas y el agua comienza a escurrir por todos lados me hace recordar que Tacubaya sigue ahi, al menos en escencia y que seguirá siendo «el lugar donde se junta el agua».

Pese a los rasgos coloniales, las construcciones lucen apagadas

Las construcciones lucen deterioradas

¿Escuela o reclusorio? A fin de economizar, al parecer el gobierno decidió integar ambos servicios en uno solo: la Recluela, también conocida como el Escuesorio.

Lugares ideales para grabar la secuela de «El jinete sin cabeza»

Esta casa es solo la fachada, el resto de la construcción está literalmente cayéndose

Las calles son sumamente angostas. La nobleza colonial nunca imaginó que por las calles transitarían cosas un poco más anchas que los carruajes.
3 respuestas a “Un triste lugar llamado Tacubaya”
Me llena de tristeza ver este lugar tan abandonado. Mi abuelo compró un terreno aquí en 1890, participó en la Revolución Mexicana, una vez que se casó construyó con miles de ilusiones su casa a donde llevó a vivir a mi abuela. Criaron 10 hijos, todos nacidos en Tacubaya, en su terreno sembrabá maíz y tenía una hortaliza, árboles frutales y criaba animales como cerdos y gallinas. Fueron muchos años de trabajo y esfuerzo, muchas vivencias familiares. El gobierno Federal le expropio su casa y la herencia de sus hijos y nietos. Demolieron todo lo que él había construído y plantaron ahí una escuela. Nunca más regresó, ya estaba anciano y murió de tristeza, un infarto fulminante se lo llevó. Mi madre y dos de mis tías que aún viven ni siquiera pasan ya por la calle donde nacieron. Lo menos que pueden hacer las autoridades es darle mantenimiento, servicios y dignificar ese barrio que tiene muchos recuerdos valiosos para los que ahí nacieron.
Carlota, como comenté hace un momento sobre el relato de Tacubaya, me emocionó bastante leer tu testimonio y saber que aun hay personas a las que la zona les rememora algo, por lo que me encantaría saber si es posble contactarnos ya que trabajo en un proyecto que trata el descuido de la zona y busco testimonios personales y locales. De veras me encantaría integrar tu opinión.
Saluos!
Hasta ahora tengo oportunidad de encontrarme con este ingenioso relato sobre Tacubaya, que me parece sumamente interesante, al igual que el resto del blog. Usualmente no navego mucho en estos sitios, ni soy una gran fanática de la tecnología, la empleo en la medida en que la necesito. Concuerdo toalmente con tus comenarios sobre el deterioro que Tacubaya exprimenta actualmente, y si vives por el área me gustaría mucho que platicáramos, tengo un poyecto relacionado con el tema y estoy en busca de opiniones de gente de la comunidad.
Saluos!