Al tiempo mismo de esconder a mi desgraciada víctima, había emparedado al monstruo.
El Gato Negro, Edgar Allan Poe
Los vecinos anoche tuvieron fiesta y no nos dejaron dormir. Aunque yo tengo el sueño profundo, eso no bastó para despertarme al menos unos 3 veces. La fiesta se extendió toda la noche y de hecho mientras escribo estas líneas a medio día la música sigue y se escucha a varios de ellos más que pasados de copas que siguen aún cantando. (más…)
