Hipo es un adolescente vikingo que vive en la isla de Berk, en donde pelear con dragones es una manera de ganarse la vida. Su padre, Stoick, es el lider de la comunidad y nunca ha tenido grandes expectativas de ver a su hijo como un guerrero.
Pese a ello Hipo entra al curso de iniciación donde aprenderá a luchar contra los dragones y con ello tendrá la oportunidad de convencer a su tribu y a su padre. Sin embargo, cuando Hipo hace amistad con un dragón herido, su mundo se vuelca de cabeza.
«Cómo entrenar a tu dragón» es la entrega más reciente de Dreamworks. La historia es para irse a divertir y me pareció bastante sólida y entretenida. Funciona para chicos y grandes y al menos en nuestro caso mantuvo completamente entretenidos a mis sobrinos de 3 y 4 años (la niña no paraba de reír y se enamoró de «Chimuelo», el niño con peleas, explosiones y dragones tiene para estar embobado). Convenció a mi hermana quien esperaba mucho menos de la historia y salió con ganas de comprarle la película a su hija. Y finalmente si los sobrinos son felices uno también es feliz.
El porqué los dragones tienen una personalidad adorable se explica gracias a detrás de la mano creadora está Chris Sanders, el mismo que concibió a Stitch y aqui repiten la fórmula de esa mezcla de diablura y amor que termina por hacerlos atractivos y graciosos.






