Para la reconstrucción del Segundo Templo, Herodes recurrió a colosales piedras angulares, algunas de más de 12 metros de longitud y con un peso de 600 toneladas. Los restos de esta monumental obra se han convertido en el lugar más sagrado del judaísmo: el Muro Occidental, sobre el cual descansa el tercer sitio más venerado del islamismo, la Cúpula de la Roca.
La revista National Geographic de este mes se avienta un excelente reportaje sobre una faceta por muchos desconocida de Herodes el Grande: su lado arquitectónico. Un gran numero de construcciones que sobreviven hoy en Tierra Santa llevan la firma de este gobernante. Sin necesidad de ser bien religiosos, muchos ubicarán mejor a Herodes por ser el autor de la la matanza de los niños menores de 2 años registrada en Mateo 2:16.