1997. Hay algo de tensión en el salón de clases, es un día mas de exámenes en Bátiz. El examen en cuestión: filosofía. De los más papitas del semestre, tablitas de verdad que unos años más adelante se convertirán en álgebra de Boole, mates discretas, compuertas, circuitos digitales, programación y el pan de todos los días.
Amina, nuestra profesora de Biología (cuyo nombre siempre me sonó a proteína y que tristemente unos semestres despues se convertirá en nuestra profesora de inglés) le han asignado cuidarnos. No tiene idea de lo que pronto se convertirá su dia.