Estoy a mitad de un release de emergencia a producción. En realidad nada raro últimamente, pero mientras tanto escribo recordando que hace exactamente 2 años, un 3 de septiembre de 2007, empezó mi historia en InterCall. Todo el show lo dejé en este post (del cual, por cierto, la cuarta parte nunca llegó). ¿Y qué les puedo decir? En pocas palabras, que «en todos lados se cuecen habas». Pero no pienso ahondar en las quejas por una sencilla razón: sigo bastante a gusto.
Etiqueta: Consultorias
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Debo reconocer que mi asignación en Santa Fe con Advantage fue estupenda porque además de que conocí a un equipo de trabajo muy agradable, el ambiente de trabajo también era algo que ya se extrañaba en Sodexho y claro, aprendi nuevas cosas aunque solo fue un mes y medio (incluyendo que la muerte esta a la orden del dia).
Como una semana despues de establecerme subí mi CV a la página de Softtek, y claro, pensaba subirla a más lados, pero en menos de 5 minutos me llamaron para decir que estaban interesados en mi. En una extraña coincidencia, como dos horas después de esta llamada, me llamaron de parte de Intercall. Fue de lo más extraño porque hacia como 6 meses que yo le habia mandado mi CV a un cuate que trabajaba ahi, mejor dicho, un Buho, pero nada pasó y justo ese mismísimo dia los dos trabajos se hicieron presentes.
Entre Softtek e Intercall, yo le iba mas a Intercall porque cumplia mejor con mis espectativas, pero tambien el proceso de reclutamiento era mas dificil (empezando porque todas las entrevistas eran técnicas y en inglés … ahh y algunas por teléfono) y prolongado. En cambio, con Softtek la idea era entrar a un proyecto para un departamento del Gobierno que sonaba «dos tres», pero era de 9 a 7 (algo que para nada me gusto). Asi que después de mucho pensarlo decidí rechazar Softtek y seguir con el proceso de reclutamiento de Intercall con el riesgo de quedarme como «el perro de las dos tortas».
El lunes 13 de agosto Sofftek me llamó para confirmar que me habian aceptado y yo decliné la oferta explicando mis razones. «¿Estas consciente de que ya conseguiste un lugar en Softtek y lo estás dejando?» – me preguntó la voz al teléfono. «Si, estoy consciente» – le respondí todavía con un mar de ideas girando por mi cabeza. Mi mente mal pensada sugiere que luego de aquella llamada, Softtek en un acto de venganza le telefoneó a RH de Sinersys para «pedir mis referencias» aunque yo le llamaría más bien «quemarme». Ese mismo dia por la tarde recibí la llamada de Anita de RH de Sinersys para decirme lo que habia ocurrido. «Estoy freakeada porque no me lo esperaba» (bueno, ese era parte del plan), «Softtek siempre se anda pirateando los programadores de varias consultorias» (ups, porqué será), «Ray, tenemos muchos proyectos para ti» (claro, si, lástima que no le pregunté en ese momento «A ver platícame cuales y dime alguna fecha concreta»). La verdad es que ese dia tenía que llegar tarde o temprano, pero gracias a Softtek llegó antes de lo planeado. Asi que lo único que le dije a Anita fue que aunque no me iba con Softtek, si era un hecho que abandonaba la consultoria pasara lo que pasara y que tenía contemplado terminar el mes y medio acordado con Sinersys, esto era hasta el viernes de esa semana. «Ana, les sugiero que no se preocupen por mi, la verdad a mi lo que me preocupa es quien se va a hacer cargo de la asignación, asi que les sugiero que se dediquen a ello» – fueron mis palabras.
Y bueno, entonces ahora si se movieron y como pocas veces, para el miércoles ya estaba listo mi reemplazo. El viernes de esa semana fue mi ultimo dia oficial, para ese día la esperanza de quedar en Intercall era buena, pero pues hasta que no se firmen papeles pues no se puede cantar victoria. El siguiente lunes o martes fui a firmar la carta de renuncia en Sinersys y a platicar con Ana (cosas que retomaré en la cuarta y ultima entrega de esta historia). Una semana después por fin me confirmaron que entraba a Intercall, ¡qué felicidad! Luego de dos semanitas de desempleado y después de casi exactamente 4 años en Sinersys empecé a trabajar en Intercall el mes septiembre.
A pesar de mi crítica, creo que Sinersys fue una gran experiencia y agradezco a todos los que durante esos años hicieron que las cosas valieran la pena. Gracias a Adolfo porque aunque al final perdimos comunicación, de su parte siempre trató de prestanos atención. Gracias a Irma por llegar a desemarañar los líos que vivimos en Sodexho y escucharnos, estar abierta al diálogo sincero con firme intención de buscar soluciones en lugar de culpables. Gracias Anita, fuiste la primera persona que conocí en Sinersys y la ultima que vi cuando sali, pero gracias por tu tiempo y paciencia al escuchar mis quejas. Gracias a Gabo que es una persona muy capaz y admirable, te irá muy bien con la maestria. Gracias Carlitos Nuño porque a tu corta edad eres una persona muy madura y capaz, alguien con quien da ganas trabajar. Gracias Oswaldo porque, bueno no sé ni porqué, pero me siento tan cómodo y a gusto de trabajar y convivir contigo, creo que trabajar contigo me enseñó que es posible realmente trabajar en equipo, compartirmos demasiados intereses y tu odio no reprimido hacia todo ser humano me hacia la vida feliz (ja ja, bueno, tu sabes a que me refiero). Gracias Edder con una sangre ligerísima, a todo dar, con buen sentido del humor, que realmente generaba una calma que tanta falta nos hacia en Sodexho. Gracias Julio, chambeador, autoditacta y que no se esta quieto, seguro llegará lejos. Gracias Andriy por completar la banda ponerle sabor y tu muy peculiar sentido del humor con ingenio.
A todos ellos gracias. Gracias tambien a Jorge y Jennifer.
Ahora tengo 4 meses en Intercall asignado a un equipo. Ahora que Intercall promociona Web Meeting me doy cuenta de que en realidad estoy en una empresa que está en plena batalla competitiva con Live Meeting de Microsoft y Web Ex y me quedo sorprendido. Por otro lado, esta semana tenemos la visita de un compañero del equipo que viene de Atlanta: Yongyun. Ha sido una semana genial, ya pondré una entrada sobre esto, pero creo que la experiencia de esta semana confirma que mi decisión fue acertada. Definitivamente hay un gran contraste entre la forma de trabajar anterior y la de ahora, un total y radical cambio que ha sido para bien y del cual tendré mucho que hablar en la ultima entrada de esta crónica.
Continuará …
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En septiembre del 2003 comencé a trabajar para Sinersys, una consultoria que me asignó a un projecto con Sodexho. Ahi permanecí poco más de 3 años y medio. Al principio el trabajo me pareció excelente, pues aunque Sodexho siempre fue un cliente dificil y fastidioso, la buena comunicación que existía en aquel entonces en la consultoría ayudó mucho a hacer frente a los problemas.
Desgraciadamente eso cambió y ya para el 2006 los problemas con el cliente, la monotonía del trabajo y la falta de apoyo de la consultoría empezaban a desesperarme cada día. Lo único que me salvó en ese tiempo fue que comencé a tomar cursos de certificación de Java que hicieron la vida un poco más llevadera. Sin embargo, para principios de 2007 mi estancia en Sodexho me estaba llevando al carajo. Luego de un proyecto cansadisimo y desgastante, de promesas sin cumplir y de poco apoyo de la consultoria, mi fastidio era tal que presentía que el día menos pensado iba a estallar y eso me preocupaba. Mi forma de ver las cosas ya no era sana asi que yo no veía otra solución mas que ser transferido a otro proyecto.
Despues de mucha insistencia, mi salida de Sodexho se hizo realidad por ahi de abril de 2007. Pero lo mío también era plan con maña. Los problemas en Sodexho eran culpa del cliente y la consultoria, pero lo que yo realmente quería saber era quién estaba en realidad contribuyendo más al problema y si de verdad tendría futuro si continuaba en la consultoria. Yo ya sospechaba sobre algunas cosas que no terminaban de convencerme respecto a la consultoría asi que si estando en la oficina u otro proyecto la historia se repetía, en definitiva algo se estaba haciendo mal en la consultoria y tendría que plantearme si estaba dispuesto a invertir más años ahi.
En la oficina, descubrí que no habia muchos proyectos, se me había comentado que me querían para unos en Silicon Valley, pero gracias a «un pajarito» descubrí que aún no se tenía nada concreto. En vista de la calma, solicité tres semanas de vacaciones sin paga, esperando que les diera tiempo de que saliera algo (por cierto, eso me permitió asistir a los Sun Tech Days). Cuando regresé, descubrí que poco o nada se habia hecho para asignarme a un nuevo proyecto y casi para entretenerme se me asignó a checar algunas cosas con .NET. Luego me asignaron a un proyecto para el omitieron un pequeño detalle… investigar lo que ya habia en el mercado, y ohh sorpresa!, el mercado ya vendía una solución mejor y más barata. Cuando yo descubrí eso, vi que tampoco era un proyecto que tuviera mucho sentido a no ser que de plano realmente ofrecieramos un producto mucho mejor, cosa que no iba a suceder (ya saben que primero se asignan tiempos y luego se ve con los programadores si eran buenos o no). Así que mis sospechas respecto a la consultoría se estaban confirmando. No podía esperar mucho crecimiento y si este se daba, al menos sería muy lento.
Por ahi de julio de 2007 Antonio, el director de la consultoria, me abordó para proponerme que me integrara a un proyecto en Santa Fe. Esto era la señal más que obvia de que tenía que salir de ahi, el pretexto perfecto para asegurar mi boleto de salida sin reclamaciones, la gota que estaba esperando para que el vaso acabara por derramarse …
Continuará …