Arshile Gorky (1904-1948) Pintor armenio nacionalizado estadounidense y exponente del arte abstracto. En 1915 Gorky abandonó Van (hoy Turquía) para huir del genocidio armenio. A raíz de esta desgracia su madre murió más tarde víctima de innanición en 1919. Este hecho marco profundamente su vida dejando constancia de su nostalgia en su obra «Madre e hijo» inspirada en una fotografía donde aparece como niño al lado de su madre. Un dato curioso es que el hecho de que las manos de la madre no parecen estar terminadas. El resto de la vida de Gorky nunca estuvo exento de dolor, sufrimiento y decepciones. Se ahorcó en 1948 a los 44 años de edad. Según algunas fuentes, el genocidio le arrebató la vida a cerca de dos terceras partes de la población armenia.
He visto algunas películas de Atom Egoyan y quizá de todas Ararat sea mi favorita. Ubicado en Armenia, el monte Ararat es bien conocido por el relato del arca de Noé de El Génesis. Y Egoyan, director canadiense de ascendencia armenia utiliza el nombre para contarnos una historia construida por dos más pequeñas conectadas de alguna manera al este genocidio poco conocido.
Por un lado tenemos a Raffi (David Alpay), un adolescente armenio-canadiense en plena crisis existencial. Su madre, Ani (Arsinée Khanjian), es una historiadora de arte experta en la vida y obra de Gorky. El padre de Raffi fue un terrorista que murió en su intentó de aniquilar a un funcionario turco. Ani volvió a casarse pero su segundo esposo también falleció al caer de un barranco. Este segundo esposo ya tenía una hija, Celia (Marie-Josée Croze), quien culpa a Ani por la muerte de su padre. A la misma vez, Raffi es novio de Celia que es su hermanastra. Esta situación solo agrava los problemas para Raffi quien tienen que lidiar entre los conflictos de su novia y su madre.
