En el blog de Emezeta me topé con un encantador archivo pdf (tengan paciencia, tarda un poco en descargar) donde se expone la historia de los navegadores de internet (browsers), como siempre estos diagramas nos evocan viejos recuerdos y nos dan un recorrido rapido por la historia. Asi podemos recordar como Netscape, uno de los primeros y mas famosos de su epoca termino por colgar los tenis.
También el momento en el que se avecinaron cambios importantes con la llegada de la Web 2.0, de cuando Safari extendió sus dominios para convertirse en un browser disponible para los sistemas Windows y el momento en el que estamos donde se libra una ruda batalla entre Firefox y Explorer, donde sin duda Firefox cada dia cautiva a mas usuarios por sus encantos.
En lo personal soy fiel seguidor de Firefox, a tal grado que Internet Explorer ya solo lo uso para realizar pruebas en el trabajo. Para cualquier desarrollador en Web, Firefox y su firebug entre otras «chunches» son una verdadera bendicion ofreciéndonos un sinfín de facilidades que comparadas con la horrible vista del codigo HTML que ofrece Explorer sencillamente este último se queda sin posibilidades.
Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas. hace unos dias instalé el primer «release», aún en fase beta de Firefox 3.0 y acabé haciendo corajes. Y esto porque a pesar de que sigue ofreciendo cosas novedosas, dejó inválido a mi amado firebug y otros tantos «widgets» a los que tendreé que esperar que surgan sus respectivos «updates».
El avance en el mundo Web apuesta a que lo de hoy es tener aplicaciones online, asi que todavia hay un buen campo por explorar y crecer. El problema a mi muy particular punto de vista, es que parece que cada dia se esta sobrecargando más y más el mundo del HTML y javascript a fin de ofrecer aplicaciones mas dinámicas del lado del cliente, haciendo un codigo cada vez más complejo para el programador que es quien al final tiene que entrarle a las tripas cuando surgen los problemas.