El fin de semana anduvimos de visita en los viveros de Coyoacán. Como ustedes habrán oído, actualmente este parque sufre de una sobrepoblación de ardillas y por eso se han armado campañas como esta para NO ALIMENTAR A LAS ARDILLAS.
El cartel se me hizo vaciadisimo porque inicia con imágenes donde te pintan que las ardillas son tus amigas pero luego va tomando tintes más dramáticos pasando por la ardilla loca y acabando con una ardilla totalmente desquiciada advitiendo que te puede transmitir enfermedades. No niego que sea verdad, es solo que me causo mucha gracia y por eso hasta foto le tomé.
Lo cierto es que nadie pela los letreros. Dentro del parque se ven a medio mundo cargando bolsas de cacahuates que compran exclusivamente para alimentarlas. Yo no vi tantas ardillas, la verdad esperabamos más y pues la verdad quién no disfruta de contemplarlas y no solo eso, cuando uno les ve esas caritas y sus movimientos tan simpáticos se acaba pasando el letrero por «donde ya saben» y no se resiste a la tentación de darles su domingo.
Nosotros no llevamos comida, pero pues ahi nos hicimos de unos cuantos cacahuates que encontramos. Por cierto, algunas ardillas están tan llenas que te agarran los cacahuates, como que los lamen y asi en frente de tu carota los entierran, como diciendo, «gracias, pero esto me lo como luego».
Ni hablar, me confieso culpable de infringir la ley. Lo siento, no pude resistirme a estar cerca de las primas de Alvin.
